dimarts, 22 de gener del 2019

EL COLOR DE TU PERSONALIDAD


Nuestra realidad cotidiana está envuelta por una amplia gama de colores. Y dentro de este espectro, nosotros nos acompañamos de unos pocos. Puede que lo hagas sin darte cuenta. O puede que seas muy consciente de qué tonalidades son las que siempre van contigo, porque colores y personalidad están estrechamente relacionados.
Colores intensos, cálidos y sobrios que de algún modo, decoran nuestra vida a través de la ropa, del color de nuestro coche, de la pintura de las paredes en casa, maquillajes y objetos que intuitivamente incorporamos a nuestro alrededor, según nuestros colores favoritos. Pero, ¿por qué nos atraen? ¿De qué color es tu personalidad?

 COLORES Y PERSONALIDAD
Puede que a simple vista te parezca una tontería, un juego sin escaso valor científico. Pero en realidad, cabe decir que el estudio de la relación entre colores y personalidad dispone de una amplia bibliografía al respecto, realizada en especial por numerosas empresas de psicología  y marketing donde se intenta indagar por ejemplo, cómo nos determinan ciertos colores a la hora de comprar, a la hora de elegir determinados productos y no otros, o cómo favorecer determinados estados a través de ciertos colores. Todo un sugerente mundo a descubrir.
  Hemos de tener en cuenta que los colores forman parte de un espectro lumínico, y, como tales, emanan ciertos tipos de energías dependiendo de su longitud de onda. Imagina por ejemplo cómo te sentirías al entrar a una habitación pintada exclusivamente de negro. O tu sensación al pasar a una sala decorada en tonalidades verdes o azules. No podemos negarlo, los colores emanan sensaciones y emociones. Veamos pues cómo se asocian a la personalidad.

  ROJO
 Personalidades intensas, activas y muy optimistas. Suelen ser carácteres fuertes, con una clara inclinación ante la competividad en el trabajo, con cierto toque de impulsividad y necesidad de control.
Son personas seguras de sí mismas con un carácter abierto e intenso, pero como defecto, cabría destacar precisamente sus rápidos impulsos a veces poco reflexivos.

NARANJA

¿Eres muy sociable pero mantienes los límites? Te gusta estar rodeado de gente pero mantienes cierta seriedad y equilibrio, eres comprensible y muy accesible con las personas de tu alrededor.
Suele gustarte el deporte, el movimiento y emprender pequeños retos cada día. No eres muy impulsivo, pero te gusta iniciar proyectos con los que sentirte involucrado e ilusionado.

 AMARILLO
 Personas muy, muy creativas. A pesar de su creatividad, mantienen el sentido de la lógica, no se trata de una imaginación desbordante sino más bien racional y práctica.
Perfiles analíticos y muy críticos también consigo mismos, tanto, que suelen ser muy exigentes también con las personas que les rodean. Controlan muy bien sus emociones.

 VERDE
Personalidades relajadas que valoran ante todo aportar a los demás y que los demás les aporten a ellos. Buscan la cercanía de las personas y ansían sentirse seguras y amadas al tener a alguien junto a ellas.
 Temen en ocasiones ser heridos por esta dependencia, pero aún así, son vitales y positivas. Muy positivas. Son también personas a las que les gusta que los demás, les reconozcan sus esfuerzos y sus acciones.

AZUL
Equilibrio y paz interior. Las personas que suelen inclinarse por esta tonalidad buscan ante todo la tranquilidad y la paz interna. Viven de acuerdo a sus creencias y sus pensamientos sin importarles lo que los demás piensan o opinen de ellos.
No cambian con facilidad, tienen una integridad y unas creencias bien arraigadas ante las que no van a ceder. Personalidades fuertes pero relajadas, muy-muy equilibradas.

MORADO
Personas ordenadas, muy sentimentales y, sobre todo, espirituales. Son perfiles muy sensibles, sin embargo, cuando son heridas no lo demuestran con facilidad, prefieren callarse y no evidenciar sus emociones en ese mismo momento. Antes reflexionan, meditan, y luego ponen en voz alta sus pensamientos.
Reflexionan, piensan, buscan su paz interior y además, están muy abiertas a ayudar y orientar a otros. Suelen estar envueltos en temas humanitarios.

 MARRÓN
Arraigados a la tierra, a lo físico y a lo sencillo. Son personas que aman la vida sencilla y natural, la comodidad del día a día envueltos por los seres que aman.

 GRIS
No es un color negativo, en absoluto. Dejemos a un lado el famoso término persona gris, para ver en realidad a personalidades que son más bien equilibradas, tranquilas y algo conservadoras. También frías y tan racionales que raras veces podemos lograr enfadarlas. Como defecto cabe destacar su pasividad, raras veces salen de su rutina para emprender complejos planes.

 Ya has visto, colores y personalidad sí están relacionados y seguramente, tras leer esto te hayas sentido identificado con uno o varios colores, es lo habitual y esperable. Así que, cuéntanos ¿De qué color es tu personalidad?
 

dissabte, 24 de novembre del 2018

CANCIONES CON PODERES


Cuatro canciones con poderes


Según los científicos, estas cuatro producen unos efectos euforizantes o relajantes en el cerebro como ninguna otra.

 La mejor para despertar: Viva la vida, de Coldplay. Según ha concluido en un estudio realizado para Spotify el psicólogo especializado en música David M. Greenberg, de la Universidad de Cambridge, hay tres características que hacen que una canción sea más eficiente para ayudarnos a inaugurar el día con energía: que empiece suave y tienda a crecer, que tenga una letra y una música cargadas de positividad y que el tempo (o velocidad) sea alto, entre 100 y 130 pulsos por minuto. Viva la vida cumple esos requisitos a la perfección.

 La más pegadiza: We are the champions, de Queen. Por mucho tiempo que pase, esta canción sigue siendo irresistible. Muy pocas melodías son tan capaces de seguir repitiéndose en tu cabeza durante horas o días tras escucharla como este clásico de Queen, compuesto por Freddie Mercury en 1977. Lo revelaba un estudio dirigido por el musicólogo Alisun Pawley y el psicólogo Daniel Mullensiefen. El segundo puesto le corresponde a otro himno histórico, Y.M.C.A., de los Village People.

 La más emblemática: Smells like teen spirit, de Nirvana. Un software desarrollado por Mick Grierson, de la Universidad de Londres, que analiza los pulsos por minuto, los acordes, el tono, así como la variedad de timbres y sonidos de una canción, ha encumbrado esta composición de Nirvana como la más icónica de todos los tiempos, con su famoso y potente riff (o frase musical) inicial de cuatro acordes. Le siguen muy de cerca Imagine, de John Lennon; One, de U2; y Billie Jean, de Michael Jackson.

 La más relajante: Weightless, de Marconi Union y Lyz Cooper. Un tempo estable de 60 pulsos por minuto hace que las ondas cerebrales y el latido cardiaco se sincronicen con esta canción, creada hace un año por una banda británica en colaboración con un equipo de compatriotas científicos. Además, los bajos o tonos graves de la melodía también ayudan a inducir un estado de calma. Electra, de Airstream, y Watermark, de Enya, surten también un efecto antiestrés similar, según los investigadores.

LAS HE ESCUCHADO Y ME GUSTAN , AUNQUE NIRVANA NO ES PARA MI LA MÁS EMBLEMÀTICA, PARA MI IMAGINE DE JONH LENNON ES MUCHO MEJOR.

dimecres, 10 d’octubre del 2018

FÁBULA DEL HELECHO Y EL BAMBÚ


Día a día hacemos montones de cosas, con un motivo último: vivir felices. Pero muchas veces sucede algo que cambia las normas; confundimos la felicidad con el éxito.
 Queremos que nuestras acciones den resultado y lo den ahora. Si eso no sucede, sentimos que estamos perdiendo el tiempo, e intentamos algo nuevo. ¡Tiene que ser posible alcanzar la gloria!
En ese constante ir y venir intentando conseguir nuestras metas, terminamos doblemente angustiados: no alcanzamos los objetivos y, lo que es peor, no vivimos felices.

Por eso, en los momentos en que sientas que nada de lo que haces está dando frutos y la vida se ponga cuesta arriba; cuando tengas ganas de renunciar a todo, porque no tiene sentido, recuerda la fábula del helecho y el bambú:

  

Había una vez un carpintero que parecía tener su vida resuelta. Tenía su taller, una mujer a la que amaba y dos hijos. Sin embargo, un día comenzó a tener menos pedidos, por lo que empezaron a haber problemas económicos en la casa. 

 El hombre quería cuidar su trabajo, y para hacerlo comenzó a intentar distintas formas de sacar su taller adelante, pero ninguna daba resultado. Los problemas económicos comenzaron a generarle problemas con su mujer, y los niños, al verlos tristes y peleados, empezaron a tener dificultades en el colegio.

El carpintero se sentía desanimado: nada de lo que hacía parecía tener sentido, puesto que las cosas iban cada vez peor. Un día, a punto de tirar la toalla, decidió ir al bosque a ver a un viejo sabio. 
Había caminado una media hora por el bosque, cuando se encontró con el anciano. Este tenía una casa humilde y al ver al carpintero lo invitó a pasar para que tomaran un té. Notó la preocupación en su semblante y le preguntó qué le pasaba. El carpintero le relató sus desventuras, mientras el anciano lo escuchaba atenta y serenamente.
Cuando terminaron de tomar el té, el anciano invitó al carpintero para que fuera a un esplendoroso solar que había en la parte trasera de la casa. Allí estaban el helecho y el bambú, al lado de decenas de árboles. El anciano le pidió que observara ambas plantas y le dijo que tenía que contarle una historia.
“Hace ocho años tomé unas semillas y planté el helecho y el bambú al mismo tiempo. Quería que ambas plantas crecieran en mi jardín, porque las dos me resultan muy reconfortantes. Puse todo mi empeño en cuidarlas a ambas como si fueran un tesoro” 
 “Poco tiempo después noté que el helecho y el bambú respondían de manera diferente a mis cuidados. El helecho comenzó a brotar y en apenas unos meses se convirtió en una majestuosa planta que lo adornaba todo con su presencia. El bambú, en cambio, seguía debajo de la tierra, sin dar muestras de vida.”
 Pasó todo un año y el helecho seguía creciendo, pero el bambú no. Sin embargo, no me di por vencido. Seguí cuidándolo con mayor esmero. Aun así, pasó otro año y mi trabajo no daba frutos. El bambú se negaba a manifestarse”.
“Tampoco me di por vencido después del segundo año, ni del tercero, ni del cuarto. Cuando pasaron cinco años, por fin vi que un día salía de la tierra una tímida ramita. Al día siguiente estaba mucho más grande. En pocos meses creció sin parar y se convirtió en un portentoso bambú de más de 10 metros ¿Sabes por qué tardó tanto tiempo en salir a la luz?”

El carpintero, después de escuchar la historia, no tenía idea de por qué el bambú había tardado tanto en manifestarse. Entonces, el anciano le dijo.
“Tardó cinco años porque durante todo ese tiempo la planta trabajaba en echar raíces. Sabía que tenía que crecer muy alto y por eso no podía salir a la luz hasta tanto no tuviera una base firme que le permitiera elevarse satisfactoriamente. ¿Comprendes?”
El carpintero, entonces, comprendió que todas sus luchas estaban destinadas a echar raíces. Y que el hecho de no ver los frutos de su trabajo en ese momento no significaba que estuviera perdiendo el tiempo, sino que se estaba haciendo más fuerte. 

Antes de dejarlo ir, el anciano le dio al carpintero un último mensaje:
“La felicidad te mantiene dulce. Los intentos te mantienen fuerte. Las penas te mantienen humano. Las caídas te mantienen humilde. El éxito te mantiene brillante”

Esta historia debe recordarte que no importa cuánto tarde algo en dar sus frutos. Lo más importante en un momento difícil no es buscar a toda costa ver resultados.
En cambio, lo fundamental es trabajar arduamente en las raíces. Pues sólo gracias a ellas podrás crecer y convertirte en la mejor versión de ti mismo.

dijous, 2 d’agost del 2018

EL MIEDO A LA PROPIA GRANDEZA

EL MIEDO A LA PROPIA GRANDEZA

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Volvernos protagonistas de nuestros talentos. Dar lo mejor de nosotros mismos. Abandonar, de una vez por todas, el vientre de la enorme ballena, como Jonás. ¿Para qué? Para dejar de privar al mundo de lo más hermoso que tenemos.
Nos achicamos. Posponemos. Recortamos. Nos encogemos. Nos justificamos por no comenzar. Nos volvemos tibios. Postergamos. Y así transcurren los días. Y así acontece la vida (que está hecha de días). Y así vamos transitándola como dijo de sí mismo el poeta Tagore: “Me he pasado la vida encordando y afinando mi instrumento, y no he llegado a cantar la canción que vine a cantar”. Y así, quizás nos vayamos en silencio. O no: tal vez tomemos el riesgo de salir de la ballena.
¿De dónde? Sí, de la ballena. La ballena que se tragó a Jonás, según la historia (un relato simbólico acerca de la realización del Sí Mismo). Volvamos atrás. Este mecanismo interno tiene nombre: Complejo de Jonás. Abraham Maslow (un psicólogo estadounidense que fue parte del movimiento humanista, y que fundó la expresión “Psicología Transpersonal”), lo definió como el miedo a los propios talentos, o, −redoblando la apuesta− miedo a la propia grandeza. “¿Grandeza? ¿Grandeza yo?”, quizás te preguntes. Sí. Pero no se trata de la grandeza del Ego. No. ¿A qué grandeza, entonces, se refiere? Ya mismo te cuento…
 Desde esta visión psico-espiritual, la grandeza consistiría en comprender que uno es el encargado de un modesto pero imprescindible sonido, inscripto en una Gran Partitura; y que el propio instrumento puede ser un inmenso contrabajo o un leve flautín… Mas si uno no lo toca cuando en la Partitura está señalado, ese silencio, esa falta, no sólo nos dejará enmudecidos a nosotros mismos, sino que, a través de ese “no ser”, estaremos privando a otros de lo que tenemos para dar. Así, la propia grandeza es la de hacer tan bien como hoy nos sea posible eso que nace desde nuestra hondura, no sólo para el propio gozo (¡que no es algo desestimable!), sino también para la plenitud de esa obra conjunta, pues todos estamos interrelacionados e intuitivamente lo sabemos.
El mito de Jonás nos cuenta que ese hombre, a quien desde lo Alto se le había indicado que debía ser profeta, salió huyendo de su Tarea, convencido de que se trataba de un error. Escapó hacia el puerto, subiéndose a un barco en el que quiso pasar inadvertido. Sin embargo, se desató una gran tormenta en la que la nave se movía a punto de despedazarse. Entonces los marinos advirtieron que él no era parte de la tripulación, y le adjudicaron a su presencia esa desventura. Así, lo arrojaron al mar. (Hemos de saber que siempre seremos expulsados, de un modo u otro, de aquellos lugares en donde nos escondemos para no ser quienes somos).
 Una vez en el mar, un enorme pez lo tragó y, dentro de él, Jonás permaneció con vida. El pez es nuestro propio Inconsciente. Tomando refugio en él necesitamos cobrar fuerzas para salir hacia el mundo y brindar lo que tenemos para convidar. Quedarnos encerrados en él es asfixiarnos.
Y también debemos saber que el Inconsciente busca, aunque sea a través de síntomas, que nos demos cuenta del autoengaño: nadie consigue la oportunidad de una existencia humana −como dice el Budismo− para quedarse de por vida adentro de una ballena. Hacerlo es causa de una tristeza muy profunda, que a veces adjudicamos a cosas que nos sucedieron, o a no tener lo que anhelábamos, o a causas que no llegamos a descifrar.
Sin embargo, Maslow decía que si renunciábamos a hacer aquello para lo cual tenemos talento, el dolor sería mucho. Un dolor innecesario, que inclusive muchos terapeutas diagnostican mal por desconocer la dinámica de este Complejo y cómo abordar su resolución. El gozo de manifestarse es equivalente a la magnitud del dolor de auto-reprimir lo más hermoso que tenemos: la grandeza del espíritu.
Mira dentro tuyo:¿estás demorado en tu ballena? ¡Aquí te estamos esperando!
Por favor: que nadie más se vea privado de ti.
Virginia Gawel.

divendres, 13 de juliol del 2018

PAZ INTERIOR Y PROSPERIDAD


 

1.”Toma tiempo para ti mismo”.

A menudo, nos involucramos tanto en nuestras actividades diarias que simplemente terminamos recolectando más y más información y no nos tomamos un tiempo para nosotros mismos para pensar y reflexionar. Entonces es cuando nos sentimos pesados y cansados.
Unos pocos momentos para ti, cada día, son fuentes de la creatividad. El silencio sana y rejuvenece y te brinda profundidad y estabilidad. En algún momento durante el día, siéntate por unos pocos minutos. Ve dentro de tu corazón con los ojos cerrados y mantén al mundo alejado.
Tomar algo de tiempo para ti mismo, mejora la cualidad de tu vida.

2. Conoce la impermanencia de la vida

Observa la impermanencia de esta vida. Millones de años han pasado y millones de años vendrán. Nada es permanente. En este vasto y universal contexto,  ¿qué es tu vida? ¡Ni siquiera es una gota en el océano!
Simplemente abre tus ojos y pregúntate: “ ¿Quién soy?” “ ¿Qué estoy haciendo en este Planeta?” “ ¿Cuánto durará mi vida?” Entonces amanecerá en ti una consciencia  y dejarás de preocuparte sobre las cosas pequeñas. Toda la pequeñez –simplemente- se irá y serás capaz de vivir cada momento de tu vida.
Cuando revisas tu vida desde un contexto más amplio, la cualidad de la misma mejora.

3.  Haz actos de bondad al azar

Comprométete a hacer de este mundo un lugar mejor para vivir. Haz algunos actos de bondad sin esperar nada a cambio. Solamente el servicio puede traer contentamiento a tu vida, pues crea un sentido de conexión con los demás. Cuando llevas alivio a alguien a través de un servicio desinteresado, llegan a ti buenas vibraciones. Cuando muestras amabilidad,  tu verdadera naturaleza -que es amor y paz,- salen a la superficie.

4. Haz que tu sonrisa sea barata

Cada día, cada mañana, mírate en el espejo y bríndate una buena sonrisa. ¡No permitas que nadie te arrebate tu sonrisa! Generalmente nosotros damos gratuitamente nuestro enojo y sonreímos muy pocas veces, como si la sonrisa fuese muy cara… ¡Haz que tu sonrisa sea barata y que tu enojo sea caro!

5. Haz que la meditación forme parte de tu vida

Cuando tenemos metas elevadas en nuestra vida, esto nos lleva a tener estrés y agotamiento, que pueden ser liberados a través de unos pocos minutos de meditación e introspección. La meditación te brinda un profundo descanso. Cuánto más profundo seas capaz de descansar, más dinámico serás en la actividad.

¿Qué es la meditación?
• Una mente sin agitación es meditación.
• Una mente en el momento presente, es meditación.
• Una mente que no tiene dudas, ni anticipación, es meditación.
• Una mente que regresa a su origen -que es paz y felicidad- es meditación.

6. Siempre sé un estudiante

Sabe que eres un estudiante de por vida. No desestimes a nadie. El Conocimiento puede llegar a ti desde cualquier persona. Cada ocasión te enseña y cada persona te enseña. El mundo es tu maestro. Cuando siempre estés buscando aprender, dejarás de subestimar a los demás. La humildad amanecerá en tu vida.

7. Siéntete agradecido

Nuestro amor, fe y creencia deberían estar bien enraizados y entonces todo lo demás funcionará por sí solo. El sentimiento de “estoy bendecido” puede ayudarte a sobreponerte al fracaso. Una vez que tú te des cuenta de que eres bendecido, entonces todas las quejas y malhumor desaparecerán y todas las inseguridades desaparecerán y te harás más agradecido aún, más contento y tendrás más paz”

 Sri Sri Ravi Shankar

 http://paradigmaterrestre.com/siete-formas-lograr-paz-interior-prosperidad/

dimecres, 20 de juny del 2018

LA SALUD MENTAL DE NUESTROS HIJOS

 No  hace mucho hablando con mis primas sobre la educación de hijos y nietos, no nos poniamos de acuerdo. Unas decian que normas y limites si, otras no etc Yo pienso que a los hijos tanto si son mayores como pequeños hay que ponerles normas si hace falta.
Dias despues de esta charla encontre una publicación que me pareció interesante y quiero compartir con vosotros, precisamente sobre lo que esta pasando con nuestros hijos, principalmente los pequeños.

La vida está cambiando y los niños cada vez experimentan más problemas mentales.
La terapeuta ocupacional con amplia experiencia en la infancia Victoria Prooday, ha escrito un post en su página web que se ha hecho viral en nuestro país después de que Sandra Ramírez, la autora de la página de Facebok “Sin Gritos ni castigos” lo tradujese y lo compartiese en la misma.

El post pretende dejar claro que, efectivamente, “existe una tragedia silenciosa” que se está cargando la salud emocional y mental de nuestros pequeños y de la cual somos responsables los padres.
  • 1 de cada 5 niños tiene problemas mentales
  • Se ha notado un 43% de aumento en el TDAH
  • Se ha notado un 37% de aumento en la depresión adolescente
  • Se ha notado un 200% de aumento en la tasa de suicidio en niños de 10 a 14 años
Los niños de hoy en día están sobre-estimulados, sobre-regalados de objetos materiales, pero están privados de los fundamentos de una infancia sana”. Entre estos fundamentos, Victoria Prooday nombra “unos padres emocionalmente disponibles, límites claramente definidos, responsabilidades o una nutrición y sueño equilibrados”.
 En su lugar encontramos padres distraídos digitalmente, padres permisivos que dejan que los niños ‘gobiernen el mundo’ y sean quienes pongan las reglas, un sentido de derecho, de merecerlo todo sin ganárselo o ser responsable de obtenerlo o un sueño inadecuado y nutrición desequilibrada”. En definitiva, la educación que estamos dando a nuestros pequeños no es la más sana para su desarrollo mental y emocional.

QUE PODEMOS HACER PARA CRIAR NIÑOS SANOS Y FELICES 


  
  • Establezca límites y recuerde que usted es el capitán del barco. Sus hijos se sentirán más seguros al saber que usted tiene el control del timón.
  • Ofrezca a los niños un estilo de vida equilibrado lleno de lo que los niños NECESITAN, no sólo de lo que QUIEREN. No tenga miedo de decir "no" a sus hijos si lo que quieren no es lo que necesitan.
  • Proporcione alimentos nutritivos y limite la comida chatarra.
  • Pase por lo menos una hora al día al aire libre haciendo actividades como: ciclismo, caminata, pesca, observación de aves / insectos
  • Disfrute de una cena familiar diaria sin teléfonos inteligentes o tecnología que los distraiga.
  • Jueguen juegos de mesa como familia o si los niños son muy chiquitos para juegos de mesa, déjese llevar por sus intereses y permita que sean ellos quienes manden en el juego
  • Involucre a sus hijos en alguna tarea o quehacer del hogar de acuerdo a su edad (doblar la ropa, ordenar los juguetes, colgar la ropa, desembalar los víveres, poner la mesa, dar de comer al perro etc.)
  • Implemente una rutina de sueño consistente para asegurar que su hijo duerma lo suficiente. Los horarios serán aún más importantes para los niños de edad escolar.
  • Enseñar responsabilidad e independencia. No los proteja en exceso contra toda frustración o toda equivocación. Equivocarse les ayudará a desarrollar resiliencia y aprenderán a superar los desafíos de la vida,
  • No cargue la mochila de sus hijos, no lleve sus mochilas, no les lleve la tarea que se olvidaron, no les pele los plátanos ni les pele las naranjas si lo pueden hacer por sí solos (4-5 años). En vez de darles el pez, enséñeles a pescar.
  • Enséñeles a esperar y a retrasar la gratificación.
  • Proporcione oportunidades para el "aburrimiento", ya que el aburrimiento es el momento en que la creatividad despierta. No se sienta responsable de mantener siempre a los niños entretenidos.
  • No use la tecnología como una cura para el aburrimiento, ni lo ofrezca al primer segundo de inactividad.
  • Evite el uso de la tecnología durante las comidas, en automóviles, restaurantes, centros comerciales. Utilice estos momentos como oportunidades para socializar entrenando así a los cerebros a saber funcionar cuando estén en modo: "aburrimiento"
  • Ayúdeles a crear un "frasco del aburrimiento" con ideas de actividades para cuando están aburridos.
  • Esté emocionalmente disponible para conectarse con los niños y enseñarles auto-regulación y habilidades sociales:
  • Apague los teléfonos por la noche cuando los niños tengan que ir a la cama para evitar la distracción digital.
  • Conviértase en un regulador o entrenador emocional de sus hijos. Enséñeles a reconocer y a gestionar sus propias frustraciones e ira.
  • Enséñeles a saludar, a tomar turnos, a compartir sin quedarse sin nada, a decir gracias y por favor, a reconocer el error y disculparse (no los obligue), sea modelo de todos esos valores que inculca.
  • Conéctese emocionalmente - sonría, abrace, bese, cosquillee, lea, baile, salte, juegue o gatee con ellos.